En una sala oval gigantesca, reposa solitario, al fondo, un HB blanco. Estamos en el Centro de Investigación y Desarrollo de Hyundai en Hwaseong, a 75 kilómetros de Seúl, delante del futuro compacto de la marca para el Mercosur, sin disfraces ni camuflajes.
Se trata de un modelo pre-serie, pero, en la trompa, es posible percibir que el fabricante no está para juegos. Comenzando por las líneas arrojadas del autito, que se esperaban en este modelo y que, infelizmente, no pudimos fotografiar.
Pero, a pocos metros de allí, en la pista de pruebas, un HB, debidamente camuflado, ratificó esa percepción: pretende pisar fuerte en el segmento de los compactos.
Estaban allí las tres configuraciones ya definidas para el mercado brasileño: el 1.0, el 1.6 y la variante de este motor, con caja automática. En ambos casos, el motor es Flex (puede funcionar con alcohol o con nafta).
De menor a mayor
El primer contacto fue con la versión inicial. Sus precios estimados rondan los 28 mil reales. Con todo, el 1.0 muestra buena predisposición en la aceleración. Es bueno aclarar que las pruebas fueron realizadas en un piso plano.
Hyundai escondió las cartas, y no nos reveló datos técnicos del producto. Pero le puedo asegurar que ese propulsor es el tres cilindros en línea que equipa ya a la nueva generación del Picanto.
En el pequeño Kia, el motorcito rinde 80 caballos. En el HB, un ingeniero de la marca, más distraído, dejó soltar que la unidad Flex podrá rendir entre 77 y 78 caballos. ¿Poco? No tanto. Con el pie en el acelerador, el hatch se desenvuelve en forma sorprendente. Atentos, puede ser que también se beneficie por ser más liviano el que probamos, teniendo en cuenta que es una pre-serie.
Con una caja de cinco marchas, bien relacionada, munida de recorrido corto y preciso, el HB adelanta lo que luego va a demostrar. Bajamos la velocidad y, a la hora de los retomes, el auto pierde ánimo. Pero, sin embargo, no es peor que los autos de un litro de cilindrada, a los que los consumidores brasileños y argentinos estamos acostumbrados.
Pero es hora de subirse al 1.6, de 125 caballos, potencia que nuevamente inferimos, pero que no ha confirmado la marca. Esta vez la prueba tuvo comienzo, mitad y fin. La primera vuelta de “reconocimiento” en el HB más potente muestra sus bondades.
El pie a fondo del pedal nos demuestra que el autito tiene predisposición. La caja manual está bien escalonada, con relaciones muy cortas en las primeras marchas, lo que optimiza más la performance del compacto.
Alcanzar, y mantener, lo 100 km/h en el larga recta de la pista fue tarea fácil, con el motor trabajando cerca de las 3 mil revoluciones por minuto. Los retomes también son buenos, con un motor girando entre 2.000 y 2.500 r.p.m. O sea, basta “pisarlo”, y la respuesta es inmediata.
En la vuelta siguiente llegamos a los 160 km/h, pero esta vez con algo de esfuerzo. Es uno de los principales “peros” del HB.
Para mejorar
Es un poco perezoso a velocidades altas. Quien va sentado atrás sufrirá las consecuencias de una suspensión no del todo a la altura de las consecuencias. En las curvas, rola demasiado, y puede resultar incómodo para los ocupantes. Pero, esta suspensión blanda es una solución buena para las desparejas rutas del Mercosur.
Creemos que los ingenieros de Hyundai deberán hacer un trabajo de recalibración de este sistema, para que no nos recuerde a los viejos Fiat Palio y Volkswagen Fox.
Otro ítem que tendrán que tener en cuenta los ingenieros en Piracicaba (San Pablo), donde será fabricado a partir de mediados de este año, es el aislamiento del sonido del motor. En el 1.0, es algo molesto, y se sienten mucho las vibraciones. En el 1.6 también deja que desear, y el sonido invade mucho el habitáculo. Démosle la derecha que era una pre-serie, y esto puede cambiar.
Los mismos defectos fueron verificados en la versión que será tope de línea, equipada con la caja automática. En un manejo normal, el paso de cambios es suave y ágil. El funcionamiento es óptimo entre las 2 mil y 3 mil vueltas.
Pero, cuando se lo exige, el cambio se muestra indeciso: al pisar fuerte el acelerador, demora en bajar un cambio, y tarda en elegir cuál es la marcha indicada. Vale aclarar que será un caja de seis velocidades.
En general, podemos decir que el HB tiene una plataforma bien hecha, con una rigidez torsional eficiente. La empresa jura que este chásis fue desarrollado exclusivamente para América del Sur.
O sea, no se trata de una derivación o una adaptación, ni el perfeccionamiento de una plataforma de la marca en el mundo. Es un desarrollo exclusivo para nuestro mercado.
Columnista
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Fernando Jorge (desde San Pablo) |
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